La «verdad» sufre «remodelaciones» muy profundas (como el paso de la tierra plana al de la tierra redonda). La «esencia» de la verdad es precisamente eso: afectar en cierta medida a «todo» a la vez, reformando profundamente, insuflando nuevos aires frescos a lo ya anquilosado. Estás uniendo la permanencia de una civilización a la realidad de su ciencia-tecnología de un momento histórico. En cierto modo estás quizá esencialmente igualando «civilización» a su momento tecnológico-científico (no con la capacidad de apertura en la remoción de paradigmas, que es la verdadera esencia «socrática» de nuestra civilización: tal apertura). Nuevamente, esencialmente falla la formación filosófica en lo que tiene de más básico. Se han mezclado churras con merinas, nuestra esencia es más Platón. Platón lloraría de la risa al ver los discursos sobre el método científico igualando éste prácticamente con el proceso de la verdad (que es siempre «proceso»); lloraría al ver ese supuesto «pensamiento crítico». Lloraría al ver la supuesta organización del «escepticismo», el ejército de pseudoescépticos, que desplegáis aquí, tan triste, organizados en realidad para combatir la verdad en tanto que proceso de remodelación de paradigmas, obligando así a cambios a niveles globales en la sociedad —cosa que quizá no veáis que «haga falta» (cuando veáis el calibre del verdadero «magufismo» de las actuales farmacias, Vaticanos varios…, etc.…, os sorprenderéis; yo llevo alucinando un tiempo). Todo esto es protofascismo, siempre muy peligroso. Estamos educados en eso, salimos de ahí, no nos damos cuenta, es nuestro elemento; habría que tener cuidado con un pensamiento que no sabe ni quiere criticar sus presupuestos más básicos. Con «las cosas de la ‘nueva era'», se quiere redefinir, y se está redefiniendo, lo que supone eso de «saber», en general. > Eso da lugar a paradojas como la de que un individuo viva en un mundo irreal de fantasías reveladas, Mira lo que al parecer dijo Einstein, que «vio la luz» en alguna que otra ocasión desde sus puestos, su vida y actividades extra-académicas: «The Religion without Science is blind ! The Science without Religion is limp !» «La ciencia sin la religion está coja, la religion sin la ciencia está ciega» ( Albert Einstein: Frases celebres ) Aquí deberíamos sustituir «religión» por «intuición más «espiritual»», en el sentido de cierta apertura; pues las Religiones con mayúsculas en términos generales se han unido al movimiento oscurantista que conforma nuestra sociedad moderna (que privilegia el lado radiativo-expansivo del Universo); las Religiones son como «la otra cara» del poder, en la sociedad, el «otro agujero» donde se cae por defecto, la alternativa destinada. La «matrix» está conformada por esos dos cebos: – «ciencia» pura y estática – «religión» como depósito de anhelos más «intuitivos» y esas cosas. De esta matrix solo se sale con transversales que tengan que ver con ambas cosas. Y esto: Decía Alvin Red : > Aqui lo que se discute son las constantes fundamentales fisicas, no matematicas. Justo, esto es lo importante. Lo que ha puesto Putin da pie a hablar de esto tan importante. De que el proceso de «avance» en ciencia (que es mucho más que el «método científico» con que se nos quiso oscurecer las molleras con ese supuesto «pensamiento crítico» organizado —muy poco crítico—), …el proceso de «avance» en ciencia tiene que ver al final con «todo», es impepinable que tenga consecuencias en «todo»; es decir, remodelaría también la forma que tenemos por defecto para pensar —dividir entre— qué es «físico» y qué es «matemático». Y esto es de cajón, pero al sujeto moderno, que somos todos por defecto, se nos hace quizá demasiado difícil el poder pensarlo, porque no vemos esa especie de «maravillosa paradoja», la de ser entes físicos haciendo matemáticas. El sujeto moderno no se ve dentro del mundo. Esto tiene unos efectos (entre ellos privilegiar el lado expansivo-radiativo-destructivo del Universo en sus concepciones sobre el mismo). Las matemáticas las hace e imagina, nacen, surgen, en y con un «ente físico», nosotros; nuestra consciencia es física. > Nadie intenta discutir pi, e, ni ninguna constante matemática. quizá sea una clave en ese «problema físico» en lo enlazado por Putin, en la evolutividad del Universo como un todo. O este: Decía credulo : > Ya, pero en ese caso lo que llamas pi real no existe, es un valor que depende de cada región del espacio-tiempo… En principio nada en matemáticas existe, o bien, lo que es lo mismo, todo existe en matemáticas. Y lo que se trata aquí es de que quizá nuestra relación con el Universo/Tierra nos la jugamos con una «problematización cada vez más correcta» de nuestra relación con ese todo, el que no existe de «las matemáticas» (es abierto, como todo en el Universo (mucho más amable éste de lo que se nos pintó en «la modernidad»)). Subordinar más todo con respecto a la simpleza que parece surgir de Fi parece que nos uniría mejor quizá con la naturaleza fractal del Universo, etc. Es decir, lo que nos estamos jugando aquí es quizá un intento de poner sobre la mesa, como base futura, más bien, unas matemáticas poco a poco más «apropiadas»; quizás, en realidad, unas matemáticas «más matemáticas», instalando una perspectiva en realidad «más Universal», en las matemáticas, lo que quizá supone hablar de «avanzar en su «matematicidad» (habría que definir tal «matematicidad» (¿su capacidad de «enseñarse solas», es decir, unirnos con la esencia del universo?)). Por ejemplo, la siguiente imagen es la sucesión de Fibonacci, 1, 2, 3, 5, 8, 13……, la que tiene que ver con Fi…, y reducida a «módulo 9», por así decirlo: es decir, sumando las cifras de los números; nos daría quizá el sentido del símbolo del infinito (el 8 tumbado); está colocada alrededor del 9, repitiendo infinitamente los ciclos que repite (le falta ser bien dibujada para ver las simetrías aquí, pero es mejor por hacerlo por uno mismo; solo es una sugerencia). Tiene relación con otro símbolo maravilloso, como puse en este enlace O este Decía SOY : > Es la física la que depende de las matemáticas puesto que es la física la que se apoya en las matemáticas, nunca al revés Es falso. Las matemáticas se han apoyado en la física siempre (para empezar porque somos entes físicos «que hacen matemáticas» —aparte de tópicos como el de su fertilizante relación con por ejemplo la «física cuántica»). Si se piensa bien en el hecho de que estamos físicamente en el universo…, y que eso tiene consecuencias…, y que se trata de una relación dinámica, un equilibrio que puede cambiar de plano…, que hay «dinamismo»…, entonces podríamos contestar algo sobre todo lo que escribes. > Estamos en el dominio de la razón, no de la experiencia. la razón es una experiencia. > ese número existe, con infinitas cifras decimales en el campo de la razón. Pero quizá la perspectiva actual para entender lo circular y un «Pi», uno más apropiado…, no sea «la más apropiada», por más que nos cueste esto. > El número Pi no es algo que dependa de la Realidad No podríamos decir eso, pues nos basamos en hacer analogía con la realidad (los dibujos que vemos, nuestra intuición sobre lo circular, nuestro trabajo con líneas y círculos, etc.), nos basamos en lo que proviene de nuestra existencia real en la realidad real, para la construcción y la aceptación del actual Pi.
Independientemente de la veracidad de los testimonios, de que haya o no extraterrestres pululando… sería casi lo de menos. La finalidad es quizá intentar que tenga éxito el proyecto blue beam, muy ambicioso. Aunque por ahora no parece que haya habido mucho ruido demasiado «oficial» (¿lo ha habido?) con el tema ET…, así que quizá todo se iría viendo en estos próximos meses —de verse— hasta el 2012, o hasta la fecha que hayan elegido para todo esto —y todo si además no ocurre que vayan a darse fenómenos «cosmológicos» que coincidan, como lo que podría pasarle al Sol, etc.: tal proyecto blue beam sería ese de preparar una especie de 11-S, algo así, pero con extraterrestres y más «cosas raras», vendiendo la moto de que nos atacan (y quizá sacando tecnología para montar el espectáculo, una tecnología que habrían desarrollado quizá algunos humanos, en secreto, en los últimos 60 años más o menos). YouTube – DECEPTION PROJECT pt1 – disclosure project & hidden secrets (bohemian grove/owl of moloch/inanna) Vaya lío que hay. Bueno, voy a por unas cuantas obviedades más, para repetir quizá alguna: por un lado, cuando nos quejamos del poco escepticismo de los que «creerían» en extraterrestres, parece que se habla demasiado rápido al decir algo así como: «dejen de creer en seres», de esos que no hay pruebas de que existan. Pero antes comentemos otra cosa: hay como «dos bandos», uno el que se ha visto admitiendo tal hipótesis, para quizá intentar entender algunas cosas que han pasado en este planeta (aunque parezca que no haga falta podría ser que sí, que hiciera falta la hipótesis); otro bando: el de la cautela por defecto, el de «primero cautela». En realidad esta cautela por defecto no problematiza esa postura, viene como llovida del cielo; ¿por qué? Porque si la realidad fuera que siempre habríamos sido contactados (hay gente que siempre dijo que hay pruebas de ello delante de nuestras narices), y que nuestro «devenir histórico» habría tenido que ver con eso…, entonces estaría engañándose radicalmente con un prejuicio muy básico que funda «la realidad». Esa cautela es muy extraña. Nosotros formamos parte ya de «algo consciente», esto es, somos ya lo que hemos llamado «consciencia», «espíritu», «mente»…, en este universo…, y tuvimos medios —no muchos— para salir fuera del planeta (la luna). Esto es, ya somos en cierto modo «extraterrestres». Es una cautela bien extraña porque todo esto es un asunto que quizá podríamos decir «paradójico»: no es nada antinatural que existan «seres inteligentes» en el Universo. Claro, directamente a cada paso podemos sentir a uno: nosotros. Estamos vivos y podemos mirar muy «arriba» y preguntarnos por cosas rarísimas. Esto es, creo que hay que discernir muy bien e ir despacio: lo raro no es la existencia de seres inteligentes. Lo único raro es por tanto el tema del «viajar». La única pega es la tecnológica. Pero, viendo los progresos tecnológicos descomunales en los que ha estado enrolada esta humanidad. ¿Quién se atreve a decir lo que es posible? Se pueden sacar, para intimidar, las «leyes de la física»; pero lo veo muy poco «científico»: estas leyes cambian en el sentido en que cambia su contexto (se amplía enormemente). Ya no es lo mismo la termodinámica tras todo el trabajo con los sistemas fuera del equilibrio realizado al parecer en el siglo XX. ¿Quién se sabe las «leyes de la termodinámica fuera del equilibrio»? Nada, repetimos el mantra clásico. Tampoco es lo mismo esta termodinámica clásica tras todo el trabajo de la relatividad general, y tras haber descubierto que la mayor parte de la energía nos la habíamos dejado fuera de las ecuaciones… etc. Así que, cuando se dice, por ejemplo —y con otras palabras…: – «no crean en la existencia de seres, necesitamos pruebas antes». Ahí hay quizá «emociones» jugándosela mal al supuesto «escepticismo». Hay un prejuicio de base. Hay una especie de prejuicio quizá ayudado por el sobrentendido utilizado. Primero, la frase completa sería «existencia de otros seres», faltando el «otros». Que falte ese «otros» nos hace todavía más difícil pensar que el único problema es quizá el tecnológico y el del «prejuicio base». Así que no parece una tontería sacar un poco de lógica «normal»: El problema no es la existencia de seres, dijimos. Es lógico que existan seres «inteligentes» en el universo, pues ya hay, somos nosotros. Y con «inteligente» ya dijimos: es ser extraterrestre: es haber llegado a «descontextualizarse» con respecto a su planeta (para quizá recontextualizarse luego más globalmente: en tanto especie que vive «a fondo» la física del Universo, y la integra con la de la vida en el planeta que le vio nacer). Esto es, el camino de la conciencia, del espíritu, si se quiere llamar así. ¿Nos hace falta ver más seres que nosotros para decir «hay vida inteligente»? No. ¿Es «estadísticamente concebible» que no haya más formas de vida así, en el universo, formas que hayan desarrollado «conciencia» más «global» que la de pertenecer a un territorio donde comerte al bicho desprevenido de turno, que pasaba por ahí…? Es un viejo tema. En vez de hacer estadística pensemos sobre la base de que sea inconcebible que no la haya. Tomad otra «base» también: digamos que, a la vista de los avances en física en el siglo XX, y que en realidad están aún por integrar (y, por cierto, por ser «muy fundamentales», esta integración es seguramente una tarea «de todos», es decir, «primero» de los «no expertos»), es difícil pensar que no pueda haber los suficientes trucos físico/tecnológicos como para no poder viajar rápidamente. Como dije ya: nos hace una mala jugada la visión «newtoniana» de las bolitas rodando y dando vueltas. Todo estaría más «interpenetrado». Vamos, que no sé qué problema hay con probar la hipótesis de que fuimos contactados. ¿Quizá el mayor «problema» es que por tradición usualmente hasta hoy no se «financia» a nadie que vaya por ahí? ¿Es simplemente una bola de nieve que parte de desinformaciones iniciales potentes? ¿Es eso básicamente la religión hasta hoy? (hay gente que además esboza un motivo para pensar qué sentido tendría esto, en la historia más global). Si cambiáis por un momento a la hipótesis de que vivimos en una «realidad ya contactada», profundamente transformada por ese contacto extraterrestre, entonces todo se vuelve alucinante y monstruoso; y quizá muy coherente: toda nuestra civilización sería una gigantesca maniobra de desinformación sobre «el tema básico»: – «universidades» haciendo lo imposible para ver normal «x» cosas… – o por ejemplo el vaticano montando toda la parafernalia para «desinformar» diciendo que dios en realidad no era «una tecnología»…, no eran visitantes…
Y todo se podría solucionar si aceptamos por un momento pensar en la hipótesis de que nosotros los humanos tenemos algo que ver desde siempre con la fascinación que nos provocaron algunas «visitas». Intentemos explicar algo. Por un lado vivimos en un mundo donde eso solo sale en las películas y los libros, y hasta la saciedad, entonces nos disuena sobremanera que se hable de ello en serio. Quizá para empezar esto sea gran parte del «problema». Por otro lado creo que en el futuro los «humanos» podremos viajar por el universo muy fácilmente (si sobrevivimos a lo que quizá nos suceda más o menos pronto); creo que se puede porque para empezar el universo no es tal y como normalmente lo «proyectamos», con nuestra muy «newtoniana-moderna» «mente» (pensamos lo que nos rodea aún clásicamente: bolitas girando y esas cosas demasiado «solo ingenieriles»). El universo es más bien un encajamiento de agujeros negros, singularidades, unas en otras. Pese a todos los supuestos avances en física, no los hemos «integrado». Entonces proyectamos un prejuicio, una imposibilidad tecnológica en forma de prejuicio. La tecnología evolucionó y evolucionará. Abrirnos a no proyectar tal cosa de nuestro sentido común actual…, esa apertura, supondría un gesto «escéptico», en realidad. Digo «escéptico» pues de lo que se nos avisa, más bien, desde «la ciencia», es de que no debemos proyectar, allá donde «miremos», nuestro «sentido común», históricamente (de)formado, acríticamente deformado. A veces es útil probar libremente a ver qué pasa (en vez de proyectar el sentido común, acríticamente formado por «lo social»). Por ejemplo podemos intentar ver qué es lo que pasaría sin pensamos más con una hipótesis como la de que los «contactos» con seres de fuera del planeta habrían tenido lugar e incluso habrían tenido muchísima importancia en nuestro devenir histórico. Quizá «avances» igual de «locos» que la posibilidad de viajar fácil y rápidamente por el universo ya los ha visto nuestra historia, ya han supuesto mucho «progreso» tecnológico increíble. Nunca hubiera imaginado que esto se me hiciera tan plausible, pues yo, como todo el mundo, en todo esto solo veía «una cosa de ciencia ficción» —así nos habrían «criado». Debería mosquearnos el solo hecho de que haya tanta violencia, tanta disonancia con este tema. Creo que la violencia se debe fundamentalmente a que todo esto siempre estuvo en el lado de la ficción, porque de entrada depende de una repartición de horarios/lugares/etc., heredada: – por la mañana…: al cole, a lo serio, a «sufrir» la mayor parte de los mortales. – después del cole…, ya estaba permitido, o a algunos les estaba permitido y les gustaba, ver programas por ejemplo en la tv, de «misterio», o cosas así. Esa repartición de tiempos, de fronteras, es lo que creo que ya ha cambiado radicalmente, y es lo que motiva tantos insultos, tanta violencia, fanatismo: está configurado socialmente, estamos destinados a tener esa disonancia cognitiva. Estaríamos por tanto: manipulados. Yo nunca fui aficionado al tema «extraterrestre», aunque sí me encantaba la ciencia ficción, en las películas —y claro, también la imaginación que se desarrolla en «libros para niños». Pero me acabo de encontrar con que todo esto podría tener una «lógica arrasadora», y, por tanto, con que deberíamos «probar» la hipótesis: la de que siempre hemos sido contactados y de que esto en realidad nos ha conformado como «lo que somos». Esta hipótesis supone quizá algo más sencillo que toda esa «paja», a veces demasiado insufrible, la antropológica e histórica…, que tenemos que introducir…, para elucubrar sobre cosas fundamentales, de forma a veces demasiado aburrida, sobre cómo es que realmente devenimos «humanos»…, con lenguaje…, etc., etc., para pensar sobre lo que en esencia produjo esta «locura» en el planeta. Quizá fuera esa «visita»; esto hay que contemplarlo sin prejuicios, no hay que dejarse llevar por las emociones, emociones que vienen por nuestro «destino social», vienen de la repartición configurada socialmente, una partición del campo de «lo que hay que sentir», de «cómo/cuándo/dónde hay que sentir según qué cosas». Lo verdaderamente «científico» creo que es esto. Si seguimos con esa hipótesis, muchas cosas caen como en cascada (y podéis ver muchas de estas cosas en los videos de Haramein que subió alvrosda subtitulados en su canal de vimeo): – seríamos entonces «hijos» de uno o más momentos de «fascinación». Esto es muy «lógico» si lo pensáis; ahora veremos «por qué». Con esta hipótesis se leerían mucho menos rebuscadamente nuestros primeros libros de historia, como los de la Biblia (tan rodeados de tanta desinformación, como vemos: la religión habría sido una máquina de crear desinformación, esto es, como siempre, habría existido un poder en tanto desinformador, y que siempre estaba enzarzado en asuntos/guerras de «Saber»). En esos libros de la biblia, gran parte de lo escrito sería, entonces, absolutamente literal (el descenso, en Ezequiel, de una especie de nave… etc.). Y todo se hace mucho más simple así: creo que además esto quizá nos permitiría usar algo parecido a ese gesto de «la navaja de Ockham», muy generalizadamente; todo ello una vez admitida la primera posibilidad: es decir, admitiendo que, en el universo, civilizaciones «más avanzadas» ya han podido viajar con mucha facilidad por el mismo, porque a priori no tiene por qué ser imposible. Es mucho más simple en realidad la «teoría» de un cierto «origen extraterrestre» de los humanos (un «origen por fascinación», para empezar). Es quizá más simple pensar que los viejos libros de historia no querían engañarnos. Es quizá más simple pensar que fue un cierto «salto de conciencia», brusco…, es más simple pensar que fue una «discontinuidad» lo que nos «descolocó»…, discontinuidad provocada por el espectáculo, un espectáculo inconcebible, indecible, «sublime», que es lo que habrían creado ante «nosotros» esos visitantes, por tener una tecnología muy «superior», en su primer gesto «educador». Esto es, algunos de estos seres (que al parecer en muchas civilizaciones podrían haber sido lo que tantas de ellas llaman «dioses del Sol») vinieron a «pasárselo bien» aquí, y eligieron una especie a la que en cierto modo «educar», observar, etc. (y quizá entre otras cosas porque también les interesa ir criando más auto-consciencia cerca de ellos, porque —ellos sabrían por qué—, así «todo» es quizá más «divertido», y «práctico»). Esa primera «educación» es meramente algo que nos habría «espectacularizado», y de ahí vendría todo el saber y fascinación con el universo, estrellas…, con «dioses» que en realidad fueron reales, visitantes reales…, etc. etc. Esta primera educación se habría valido desde aquel momento siempre solo del espectáculo en general; y desde el primer momento quizá una especie de élite sí que empezó a ponerse más en serio a intentar administrar algún tipo de saber. Además, no habríamos salido aún de esa era: el poder se sigue valiendo de esa fascinación: – pantallas que «proyectan» antes que nosotros lo que es o no «ficción»…; – discursos oscurantistas de todo tipo (vaticano, «política»…) que disimulan la verdad inicial de que realmente «Dios» al principio tenía que ver con los efectos de alguna tecnología que portaban los visitantes (o cosas así…)… – etc.
– si hay y ha habido tantas «cosas raras» es además porque puede que se hayan fabricado, utilizado, también por humanos. Luego serían éstos los primeros interesados (el poder) en esconderlo. – aparte de contemplar la hipótesis de la tremenda manipulación que supondrían las religiones, al tapar una verdad bastante más palpable y lógica (cosas como que «dios» en principio era «tecnología» «avanzada» y tenía que ver con «visitas»), hay otra hipótesis que concierne a estas manipulaciones: una vez visto y aceptado también que por ejemplo el 11-S fue básicamente un «espectáculo preparado» por una élite «corporativa» que en EEUU ha tomado las riendas de bastantes cosas importantes y desde hace bastante tiempo: September Clues podemos perfectamente contemplar la hipótesis de: se estaría prepararando, tarde o temprano, algún «truco» un poco mayor, por absurdo que parezca; eso es lo que creo que se denomina en internet proyecto blue beam, y cosas así. En ese caso, que ahora nos parece tan descabellado, el caso de por ejemplo que existan naves con tecnología muy «superior» a la nuestra, fabricadas por «nosotros mismos», podría ser entonces crucial creerse a pies juntillas lo que dice al parecer mucha gente: que ahí fuera los extraterrestres no son «malos por defecto», como quizá se nos intente hacer creer si es que se prepara algo. Esta gente lo dice además porque, extrañamente (y aquí va una cosa «rara» más, otra), se supone que nos están avisando (crop circles, etc.) con mensajes muy explícitos (por cierto, no entiendo cómo habiendo tantos crop circles no aparecen más en tv, al menos como «obras de arte»). Hipótesis: puede ser por tanto que se nos monte el espectáculo de «ataque extraterrestre». Entonces sería muy importante saber (lo que supone un cambio de «conciencia» global enorme): – que todo este montaje de la ciencia ficción era en realidad una política que intentaba preparar ciertas cosas. – que no solo es cierto el hecho de que somos contactados, sino que además ciertos humanos, para divertirse a su modo, dentro de sus mezquinas posibilidades, van a preparar el mayor engaño de la historia, el de que se quiere atacar desde fuera al planeta, y van a usar eso para intentar montar por ejemplo «x» guerras en su beneficio. Es decir, van a engañar a sus «hermanitos pequeños» para decirles que en realidad «papá es malo» y enfrentarles entre sí y contra «papá-Universo-extraterrestres». Como se ve, esto cobraría unos matices muy «de tragedia griega», puesto que «nosotros» en realidad no sabemos hasta qué punto quizá somos «hijos» de esa primera «fascinación», así que «moriríamos» en parte por un no-saber —si aceptamos que en parte ese primer espectáculo fue muy importante, el de seres «más avanzados» en terrenos de «conciencia/ciencia» (aunque quizá la historia es más compleja que una sola «fascinación»). Esto es, todo este espectáculo y muerte que quizá se aproxime serviría en parte y en definitiva para pegar ese dichoso «salto de conciencia» del que tanto se habla. Quizá para ello haya que pasar, tras grandes catástrofes, por épocas de un totalitarismo nunca visto, aunque en realidad podríamos también pensar que esto está más «coordinado» de lo que nos puede parecer por aquellos que creemos que «no están» (los que nos «contactan») y que todo va a ir en mayor medida según sus planes (iría «a mejor», en cuanto a lo que ellos quieren: mayor conciencia = «sabiduría» (= «Ciencia» más integrada al comportamiento del Universo, al de sistemas como el de la Tierra, etc.), en todos los planetas con vida, para poder viajar sin hacer demasiado el imbécil, por ahí fuera —por otra parte quizá no fuera posible viajar con demasiadas «malas intenciones», como parecen estar barajando algunas hipótesis).
La intervención «extraterrestre» (entre comillas porque nosotros ya somos extraterrestres) no tendría por qué haber sido para crearnos «desde la nada». La vida podría estar ya «pensada», la evolución de lo que hay «aquí», en general, ya «encauzada»… o incluso…, empecemos a contemplar el siguiente tipo de cosas, solo para «picar»: ¿y si somos nosotros mismos quienes hemos creado la vida? ¿Y si estamos en un bucle, eterno retorno? Como representantes del fenómeno de la consciencia en el universo, podríamos estar a veces infravalorando este tema; y si estamos en un agujero negro…, y además es posible viajar en el tiempo…, y la comunicación superlumínica…, uf. Hay que ver realmente cómo serían las capas de sucesos de posible «intervención» en los «planetas» por parte de diversos tipos de entidades. Parece que hay que «investigar» en general incorporando/testando esa hipótesis que tanta gente ya «pensó»: que el fenómeno de la mente/consciencia es más importante de lo que nos pensamos, y que la materia en su aspecto radiativo en general ya tiene tal cosa de algún modo…, en su dependendencia para con el movimiento contractivo: hacia la singularidad. Que todo está más concertado de lo que pensamos en la respiración del universo: «inspiración»/contracción/gravedad/información… vs «expiración»/expansión/electromagnetismo/radiación. Encauzar la vida no es lo mismo que crear. Hay que ver los diversos agentes, o capas de agentes, agentes de posible «encauzamiento» de los procesos sobre un planeta (e incluyendo aquí, si no empezamos con ningún prejuicio, ningún prejuicio clásico, incluyendo: ¡el que hayamos sido «nosotros» mismos!). Creo que podemos barajar la hipótesis de que cosas como el Sol tienen un cierto tipo de «consciencia» (y que en realidad estamos dentro de él). Todos (toda singularidad) somos vórtices extrayendo del mismo «Vacío» (un equivalente a «dios», para empezar), del mismo que por ejemplo el Sol…, pero nosotros, como materia y como co-evolución, vivimos también con/en él. Así, hay tantas posibilidades a la hora de pensar en «dioses» reales… Supongo también que es posible viajar por el universo a través de las singularidades más «grandes». No sabemos lo que eso influye en la consciencia como fenómeno general, si se puede hablar así. Quizá incluso esos viajes sean en realidad una de las primeras manifestaciones, de las más «superficiales» quizás, de lo que realmente mantiene este universo como es.
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